
Hace diez años atrás nuestra Selección de hockey femenino pasó a ser algo más que un conjunto de grandes jugadoras para convertirse en "leonas". Nadie pensó ni se imaginó que desde ahí, la historia que escribirían estaría plagada de triunfos y gloria que marcaron historia.
Nuestras Leonas supieron resurgir de las cenizas como el ave fénix y en este último tiempo, nos mal acostumbraron con las medallas y logros obtenidos. Porque, a pesar de que no cuenta con el seguimiento o la popularidad que poseen otras selecciones locales (como las de fútbol o básquet, entre otras) el conjunto dirigido por Rategui se destaca entre los mejores del mundo y hace más de una década que se mantiene en la elite mundial.
Las chicas cuentan con una racha abrumadora: desde el año 1999, no se bajan del cuarto puesto de ninguna competición internacional. Es por eso que se convirtieron en la Selección Nacional que mejor nos representa tanto a nivel local como a nivel mundial. Pasaron consagraciones en los Champions Trophy, Juegos Olímpicos y hasta el oro en el mundial del 2002, en Holanda. Luciana Aymar (sin dudas, la mejor del mundo) y Soledad García son las únicas que siguen vigentes de aquel equipo del 2000, y aunque pasaron tantas jugadoras distintas el esfuerzo, sacrificio y la unidad son los estandartes característicos que no se modifican.
Ahora llega una nueva oportunidad para continuar este camino tan exitoso: mañana comienza el mundial nada más ni nada menos que en Rosario, Santa Fe. Las Leonas serán más locales que nunca y seguramente serán acompañadas por una multitud que esperará ansiosa por más rugidos. El equipo llega con los ánimos en alza luego de la última corona en el Champion de Australia, hace un mes atrás, e invicto en los últimos amistosos disputados.
Sin dudas, al seleccionado argentino le sobran distinciones como para asegurar que son el ejemplo a seguir y que sea cual sea el resultado, ya se ganaron un lugar más que merecido en la historia del deporte argentino. Ahora llegó el momento de seguir demostrando que estas Leonas conocen muy bien cómo transitar el camino hacia la gloria.
¡Vamos Argentina!